Actualidad de España y Europa

España es una monarquía hereditaria constitucional con un parlamento bicameral, las Cortes. La Constitución de 1978 le da importancia a la diversidad lingüística y cultural en una España unida. El país se divide en 18 comunidades autónomas, que tienen sus propios órganos de gobierno elegidos por sufragio directo. En Cataluña, el País Vasco y Galicia, las lenguas regionales tienen la condición de lenguas oficiales, así como la lengua nacional, el español, que también se llama castellano. Servicios y manufactura son los sectores clave en España, mientras que la agricultura, principalmente frutas, verduras, aceite de oliva y vino. El turismo también es muy rentable y es uno de los pilares de la economía española. España, es cuna de multitud de personajes históricos en diferentes campos como los pintores Velázquez, en el siglo XVII o Picasso, Dalí y Miró, en el siglo ​​XX, pasando por Goya en el siglo XVIII. España cuenta con un rico patrimonio artístico. La música y el flamenco son admirados en todo el mundo, mientras que El Quijote de Cervantes es uno de los hitos de la literatura europea moderna. Directores de cine españoles como Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar y Luis Buñuel han recibido varios premios internacionales. La creación de la Comunidad Económica Europea (C.E.E) cambió el panorama de la economía mundial y de las relaciones internacionales, sobre todo dentro del continente europeo. La entrada de España, se produjo el 1 de enero del año 1986, hecho que supuso un aceleramiento y fortalecimiento del impulso económico que el país había iniciado. La entrada en la Comunidad Económica Europea, supuso la apertura de la economía española al exterior, con un fuerte incremento de la inversión extranjera y un impulso modernizador de la empresa española ante la competencia exterior. El compromiso de la economía española era reducir el déficit público, la tasa de desempleo, hacer una nueva reforma laboral, reducir la inflación y el aumento del PIB. Se incrementaron las inversiones públicas en infraestructuras. El ejemplo más representativo fueron las Olimpiadas de Barcelona de 1992 o la Exposición Universal de Sevilla también en 1992. A partir de este año, la política económica europea estuvo marcada por el Tratado de Maastricht, dirigido a la instauración del euro como moneda común de la Unión Europea. Las principales medidas suponían el control de la inflación y del déficit público establecidas en el Pacto de estabilidad y crecimiento, lo que debía permitir la convergencia económica necesaria entre los países de la UE para la implantación del euro. La economía española, tras años de bonanza económica, entró en recesión a mediados del 92. Esta crisis duró hasta el 1995 alcanzando tasas de desempleo por encima del 20%. La recuperación de la economía española, supuso una nueva fase expansiva con un incremento medio anual del PIB del 3,5%, lo que ha constituido el periodo de crecimiento más alto desde la entrada de la democracia en 1975. Las razones que impulsaron este prolongado periodo de auge económico fueron básicamente dos: la entrada del euro y el crecimiento del sector de la construcción, favorecido por el aumento de la inmigración, atraidos por la oferta de trabajo. Este período condujo, a finales de 2207, a una situación de “burbuja inmobiliaria” en el mercado y un amplio déficit, cuyos efectos son visibles hoy en día. Las consecuencias de la crisis global en España están siendo devastadoras. A partir de 2008 al igual que la zona Euro, la economía española ha sufrido una caída de sus índices macroeconómicos, dando paso a un período de recesión y crisis. El sector financiero resistió inicialmente bien a la situación del mercado gracias a la excelente regulación del sector financiero español, (más regulado que en otros países y que ha permitido que los efectos de la crisis sean menores) que llevó a una menor exposición a los activos tóxicos derivados de las hipotecas subprime, gracias a las medidas que el Banco de España adoptó en crisis anteriores y que obligaba a los bancos a disponer de reservas de capital. Con especial dureza la crisis en España se ha manifiestado, en un fuerte aumento del desempleo, con una tasa de paro por encima del 25% en el primer trimestre de 2013 por la caída del motor de la economía durante los años anteriores a la crisis, el sector de la construcción. El desempleo y la cifra de la acumulación de deuda, ponen de manifiesto la debilidad estructural del modelo económico español de los últimos años.